La mesa dejó
de ser una mesa.
Fue el mar.
Para el lanzamiento de una marca de cuidado personal, el cliente quería que sus invitados vivieran el producto antes de probarlo. La respuesta fue una cena inmersiva frente al mar: una mesa corrida de 10 metros de largo por 1.2 de ancho que, al caer la noche, se convirtió en un océano vivo.
Con videomapping cenital alineado milimétricamente sobre la mesa, bancos de peces, tortugas, medusas y arrecifes de coral nadaron entre los platos, los kits de bienvenida y las manos de los invitados. La luz proyectada bañó cada objeto sobre la mesa — el producto se volvió parte de la escena.
El contenido fue creado a medida por nuestro equipo, con capítulos que acompañaron el ritmo de la cena: del amanecer submarino a la geometría neón del cierre.
NO HAY PAREDES
Un espacio abierto en la playa, con techo de palma, brisa y luz ambiente cambiante — y una mesa larga y estrecha que exigía cobertura continua sin cortes ni sombras de los comensales. Todo debía estar listo al atardecer y funcionar sin interrupción durante toda la cena.
Y CONTENIDO A MEDIDA
Diseñamos un sistema de proyección cenital con empalme continuo a lo largo de los 10 metros, calibrado sobre la superficie real de la mesa. El contenido se produjo en la resolución exacta del lienzo y se programó en capítulos, para que la narrativa visual acompañara cada momento del evento.
SE VIVIÓ EN LA MESA
Los invitados no vieron una presentación: cenaron dentro de ella. Cada foto que salió de esa mesa llevó la marca bañada en luz — el tipo de contenido que se comparte solo. Una experiencia que convirtió un lanzamiento en un recuerdo.
EL OCÉANO
SOBRE LA MESA







FUERA UNA EXPERIENCIA?
Lanzamientos, cenas de gala, bodas y eventos corporativos. Diseñamos el concepto, producimos el contenido y operamos la proyección — tú solo invitas.
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